martes, 14 de agosto de 2012

HEATHER O'ROURKE


Heather Michele O’Rourke (n. San diego, California, Estados Unidos; 27 de diciembre de 1975;  San diego, California, Estados Unidos; 1 de febrero, de 1988) fue una actriz estadounidense. Famosa a partir de la interpretación de la pequeña Carol Anne Freeling en la película Poltergeist y sus dos secuelas. Murió a los 12 años, tras sufrir el día anterior un paro cardíaco y un shock séptico subsiguientes a una obstrucción intestinal, posiblemente a causa de un defecto de nacimiento, posteriormente diagnosticado, en 1987, como enfermedad de Crohn. En realidad la mato una serie de fallos médicos al creer que lo que tenía era la enfermedad de Crohn cuando lo que tenía era estenosis intestinal. Heather era la menor de 2 hermanas, y fue concebida junto a un hermano mellizo que no llegó a nacer. Sus inicios en la pantalla fueron realizando campañas publicitarias para reconocidas marcas como McDonalds y Mattel. De muy pequeña, ya a los 3 años, ganó un desfile local llamado "Pequeña señorita", bailando con su hermana Tammy de 7 años. 

A los 5 años hizo su primera aparición en TV, en la publicidad de la fábrica de juguetes Mattel, y más tarde para McDonalds. En el año 1980, su hermana Tammy consiguió un papel de bailarina en la película de la MGM Pennies from heaven (conocida en España como Dinero caído del cielo). Las filmaciones se estaban realizando en una comisaría, y su madre solía quedarse con ellas a comer en los almuerzos diarios del rodaje. Ahí fue donde el director y guionista Steven Spielberg, quien buscaba ansiosamente a una niña para interpretar un papel terrorífico en su próxima película, Poltergeist, observó a esta pequeña rubia de 4 o 5 años y no dudó en invitarla a presentarse al casting. Las primeras palabras de ella hacia el famoso director fueron «no se me permite hablar con extraños». 

Sin embargo, tras realizar las pruebas de cámara, Heather reaccionaba con risa en lugar de espanto, lo que llevó al director Tobe Hooper a desestimarla. Aún así, Spielberg estaba convencido de que no se había equivocado. Fue a buscarla a su casa, habló personalmente con sus padres y le llevó una historia de miedo que le leyó personalmente. Tras insistir, la niña terminó asustándose hasta llorar y su rostro convenció a las intenciones artísticas del director. Finalmente fue contratada. Ella contaba que le tenía miedo a las películas de terror, que nunca había querido ver una. Los compañeros del elenco comentaban su sorpresa al ver que mientras todos estaban nerviosos intentando recordar el guion, ella estaba sentada tranquila esperando que la llamasen para rodar. Después de filmar la primera entrega, Heather comenzó a caminar en un terreno más cómodo en el mundo del espectáculo, realizando apariciones en series televisivas como Chips, Webster o Happy Days.