sábado, 2 de junio de 2012

EMMA THOMPSON


Emma Thompson (n. Londres, 15 de abril de 1959) es una actriz, comediante y guionista británica ganadora de los premios Emmy, Globo de Oro, Óscar y BAFTA. 

Hija de la actriz Phyllida Law y el director Eric Thompson y hermana de Sophie Thompson, Emma Thompson nació el 15 de abril de 1959. Aunque estudió en la Universidad de Cambridge, graduándose en la especialidad de Filología Inglesa en 1980, la BBC la contrató para el espectáculo televisivo Alfresco, programa de humor en el que coincidió con Stephen Fry y Hugh Laurie, del que fue novia cuando estaban en la universidad. 

En 1980 estrenó en un papel principal la obra Me and My Girl en el West End de Londres. Su actuación llamó la atención de los ejecutivos de la BBC, quienes le ofrecieron un papel importante en la serie Fortune of War, durante cuyo rodaje se convirtió en la novia de uno de sus intérpretes, Kenneth Branagh. La pareja al año siguiente se puso a las órdenes de Judi Dench en un montaje teatral de Mucho ruido y pocas nueces. En televisión, Emma encontró un vehículo para lucirse ella, su hermana Sophie y su madre: el Show Thompson.

En 1989 Kenneth se declaró a ella en Central Park, donde varios paseantes le oyeron gritar «¡Casémonos, casémonos!». Ella aceptó. Su marido por aquellas fechas obtuvo dos candidaturas a los Óscar como Mejor Director y Mejor Actor por su película Enrique V, en la que Emma tenía un papel como Reina de Francia. Por aquel entonces Emma Thompson empezaría a expresar sus opiniones políticas como su rechazo a la Guerra del Golfo, a la vez que su carrera cinematográfica tomaba impulso. Los cónyuges prosiguieron su colaboración en Morir todavía, cinta que pretendía parodiar los thrillers psicológicos de los años cuarenta y que supusieron a la pareja un auténtico varapalo de la crítica del que se recobraron con Los amigos de Peter. En ella Emma interpretó a Maggie, una solterona especialista en fracasos sentimentales que recuperaba su autoestima seduciendo a un menor...cuya madre en la ficción era Phyllida Law. 

James Ivory fue el encargado de consagrarla y no Kenneth. Primero en Regreso a Howards End, donde quedó emparejada a Anthony Hopkins. Phyllida, temerosa de que su hija fuese eclipsada por Hopkins, envió una nota a este actor, en la que ponía: «Por favor: no te la comas» (en referencia a su anterior papel como el caníbal Hannibal Lecter). Sin embargo Emma se defendió por sí sola: su trabajo como Margaret Wilcox, mujer decidida, capaz de arbitrar en los conflictos familiares, aportando serenidad a cada situación al mismo tiempo que escalaba posiciones sociales con unos exquisitos modales, fascinó al Jurado del Festival de Cannes, entre cuyos miembros figuraba un Pedro Almodóvar indispuesto a premiarla. Emma se preguntó: «¿Qué he hecho yo para merecer esto?». Escenas como cuando se mira en un espejo horrorizada por entrar a formar parte de una sociedad hipócrita y clasista, entusiasmaron a todas las asociaciones de críticos de Estados Unidos. Poco después vendría el Globo de Oro, el BAFTA y un Óscar a la mejor actriz, aplaudido a rabiar por su compañera de reparto Vanessa Redgrave, y cuya lectura corrió a cargo del coprotagonista de la cinta. La colaboración con Ivory y Hopkins continuó en Lo que queda del día, en la que encarnó a Miss Kenton, una ama de llaves de una gran mansión, enamorada del mayordomo (Mister Stevens), con ideas propias sobre el señor de la casa (un millonario afín al partido nazi), y que frustrada por la indecisión e impasibilidad de Stevens termina por embarcarse en un matrimonio abocado al fracaso. 

Emma completó el año con el rodaje de En el nombre del padre, en la que se puso en la piel de la abogada que logró la absolución de los Cuatro de Guildford, acusados injustamente de pertenecer al IRA. Concluido su cometido en el filme repitió el papel de Beatrice en la adaptación cinematográfica de Mucho ruido y pocas nueces en la que confirmó su imagen de mujer con voluntad propia, dada a la exaltación, pero también capaz de la meditación, que defiende sus propios criterios en la situaciones adversas. Durante el rodaje en la Toscana escribió un borrador del guion de Sentido y sensibilidad que había emprendido estimulada por el consejo de su compañera de facultad, la productora Lindsay Doran. A finales de enero de 1994 descubrió que ella y Holly Hunter optaban por partida doble a los Óscar de ese año. Aprovechó su viaje para filmar Junior, una comedia en la que compartía estrellato con Arnold Schwarzenegger. Al año siguiente estrenó en el Festival de Cine de San Sebastián el filme Carrington, donde encarnó a la pintora Dora Carrington, enamorada de Lytton Stracey. A la semana de su regreso a casa estallaba en la prensa rosa la noticia de su separación con Kenneth Branagh, emparejado con Helena Bonham Carter. Emma, por su parte, se había enamorado del actor Greg Wise durante el rodaje de Sentido y sensibilidad, en la que ella interpretó a Elinor, una mujer pobre y sensata que termina casándose con el amor de su vida... La Academia de Hollywood la recompensó con dos candidaturas a los Óscar: al mejor guion adaptado y a la mejor actriz. Cuando Anthony Hopkins anunció que Emma había vencido en el primer apartado, confesó a los asistentes al acto que horas antes había visitado la tumba de Jane Austen para comunicarle que la adaptación de la novela funcionaba muy bien... Emma perdió el segundo premio frente a Susan Sarandon, a quien ovacionó de pie nada más pronunciar su nombre Tom Hanks. Después Emma se tomó un descanso durante el que reorganizó su vida personal y animó a Kate Winslet a aceptar la oferta de protagonizar Titanic. Tras un año alejada de las pantallas, Emma protagonizó junto a su madre la película El invitado de invierno dirigida por su amigo Alan Rickman, en la que Phyllida y ella escenificaron los enfrentamientos generacionales. En un rol mucho más desenfadado, Emma Thompson se puso en la piel de Susan Stanton, un personaje inspirado en la figura de Hillary Clinton, en Primary Colors de Mike Nichols, comedia dramática que denuncia la traición a los ideales de juventud por culpa del pragmatismo que caracteriza la vida política activa. Emma fue secundada en esta película por John Travolta, Kathy Bates, Adrian Lester, Billy Bob Thornton, Larry Hagman, Maury Tierney, Diane Ladd y Caroline Aaron. Se había desprendido de las películas de época que habían asociado su imagen a la alta cultura para reincidir en ese perfil de mujer inteligente y pragmática. Así mismo aceptó el papel de agente del FBI que compartía observaciones irónicas con su compañero -encarnado no casualmente por Rickman- en el thriller El beso de Judas. Al año siguiente nació su hija Gia (1999), obligándola al reposo. Durante ese tiempo además de cuidar de la pequeña, Emma escribió diversos borradores de guion sobre la vida de Víctor Jara con el fin de protagonizar el filme junto a Antonio Banderas y de ponerse a las órdenes de Pedro Almodóvar. 

En 2002 y 2003 retoma su carrera. Protagonizó el telefilme Wit sobre una profesora de literatura que se enfrenta a un cáncer, recibiendo elogios de la crítica a la vez que se embarcaba en un proyecto sobre la Dictadura Argentina que combinaba la denuncia con el realismo mágico. El proyecto Imagining Argentina la reunió de nuevo con Christopher Hampton, el realizador de Carrington, a la vez que con él lograba sacarse la espina de no haber podido interpretar junto a Banderas un filme sobre Argentina. Durante el rodaje Emma aprendió castellano a marchas forzadas. A pesar de la ilusión puesta en proyecto, la crítica masacró al filme. Mejor fortuna corrió Love Actually, comedia en la que Emma encarnó a Karen, la hermana del Primer ministro de Reino Unido, así mismo amiga de un viudo que no sabía como encarar su relación con su hijastro. En el filme su personaje descubría accidentalmente la aventura que mantenía su marido (otra vez Rickman) con una joven. El papel le supuso una candidatura a los BAFTA. En el mismo año estrenó Harry Potter y el prisionero de Azkaban, en la que aceptó el papel de una profesora despistada que enseñaba artes adivinatorias. Posteriormente prosiguió su participación en el cine más comercial, aceptando un pequeño papel en Soy leyenda, película de acción con Will Smith de protagonista. En plano político el cambio de década la había devuelto al activismo política, manifestando públicamente su desencanto hacia Tony Blair por su participación en la Guerra de Irak. Así mismo retomó su labor de escritora cinematográfica con el filme Nanny McPhee (La niñera mágica), basado en una serie de cuentos infantiles y que contó con la colaboración de Angela Lansbury. En 2009 estrenó la comedia romántica Last Chance Harvey (en España, Nunca es tarde para enamorarse), coprotagonizada por Dustin Hoffman. En 2008, Emma Thompson, quien interpreta a Sybil Trelawney en las películas de Harry Potter, confirmó entonces que no regresaría para las películas finales de la saga, Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, debido a sus compromisos con la segunda película de Nanny McPhee. Sin embargo, en una nueva entrevista concedida a la revista Tatler, la actriz Clémence Poésy (Fleur Delacour) indicó que Emma Thompson estaba trabajando con ellos en el set de "Las Reliquias", apareciendo, por tanto, en el final de la saga, si bien con un papel muy corto. Emma Thompson ha aparecido en algún sketch del programa humorístico La hora de José Mota

No hay comentarios: