miércoles, 30 de mayo de 2012

ELIZABETH TAYLOR


Elizabeth Taylor, también llamada más coloquialmente Liz Taylor (Hampstead, Londres, Reino Unido, 27 de febrero de 1932 - Los Ángeles, Estados Unidos, 23 de marzo de 20112 ) fue una actriz inglesa que desarrolló su carrera en Estados Unidos, principalmente con largometrajes para los grandes estudios de Hollywood, aunque trabajó también —de manera más ocasional— en teatro y televisión. Entre los múltiples premios que ganó por su desempeño actoral se hallan: tres Premios Óscar (uno de ellos honorífico), cinco Globos de Oro, tres premios BAFTA británicos y el David de Donatello. Gracias a una condecoración de la reina Isabel II de Inglaterra (Dama Comandante del Imperio Británico, DBE) recibía el tratamiento de Dame, equivalente del masculino Sir. En su madurez se volcó en el activismo a favor de causas humanitarias, especialmente la lucha contra el sida. Reconocida por su espectacular y deslumbrante belleza, con ojos de un rarísimo color violeta, y por su actuación en películas como La gata sobre el tejado de zinc, Cleopatra o ¿Quién teme a Virginia Woolf?, desde la década de 1950 se erigió como uno de los mitos del Séptimo Arte. Fue también sumamente popular por su tormentosa vida privada y su pasión por las joyas. En 1999 el American Film Institute la nombró como la séptima mejor estrella femenina de los primeros cien años del cine norteamericano. 

Taylor nació en Hampstead, Londres, hija de Sara Sothern, una actriz vocacional, y Francis Lenn Taylor, un marchante de arte estadounidense. Poco antes de la Segunda Guerra Mundial la familia regresó a Estados Unidos, gracias a lo cual Elizabeth contó con doble nacionalidad, británica y estadounidense. Su madre siempre quiso que fuera una estrella, así que desde muy pequeña la llevó a grabar anuncios, cameos en películas, etc. De ahí que Taylor siempre haya dicho que ella no quiso realizar una carrera como actriz, sino que ésta le fue impuesta por su madre. 

Tras participar en varias comedias de escasa calidad, se hizo famosa a la edad de 12 años con la película de tema hípico National Velvet (Fuego de juventud, 1944) con otras dos figuras emergentes: Mickey Rooney y Angela Lansbury. Era una estrella ya en la adolescencia; con 14 años rodó El coraje de Lassie, una de las varias películas sobre dicha mascota, y poco después obtuvo un papel destacado en la adaptación de la novela Mujercitas dirigida por Mervyn LeRoy (1949). Su siguiente gran éxito sería El padre de la novia (1950), junto a Spencer Tracy y con dirección de Vincente Minnelli. [editar]Consagración artística Elizabeth Taylor en el filme Cat on a Hot Tin Roof (1959). Las perspectivas de la carrera de Taylor mejoraron con sus trabajos en Un lugar en el sol (1951) con Montgomery Clift, Ivanhoe (1952) con Robert Taylor y Joan Fontaine, La senda de los elefantes (1954), La última vez que vi París y especialmente cuando fue elegida para actuar, junto con James Dean y Rock Hudson, en Gigante (1956). Posteriormente fue nominada al Premio Óscar en la categoría de "Mejor actriz", por su trabajo en El árbol de la vida (1957), ambiciosa producción ambientada en la Guerra de Secesión, pensada para emular el éxito de Lo que el viento se llevó. En el apogeo de su belleza, protagonizó junto a Paul Newman el drama romántico Cat on a Hot Tin Roof (La gata sobre el tejado de zinc, 1958), adaptación de la obra teatral homónima de Tenessee Williams. Recibió múltiples críticas positivas, su segunda nominación al premio Óscar por «Mejor actriz» y su primera candidatura al galardón BAFTA como «Mejor actriz británica». 

Durante las décadas de 1950 y 1960 se convirtió en una de las mayores estrellas del firmamento de Hollywood gracias a su presencia en los títulos citados y en otros como Suddenly, Last Summer (De repente el último verano, 1959) junto a Katharine Hepburn y Montgomery Clift (que le proporcionaría su primer Globo de oro y otra nominación al Óscar). Taylor y Clift mantuvieron una estrecha amistad hasta la muerte del actor en 1966. Con Una mujer marcada (1960), donde encarnaba a una prostituta de lujo, Elizabeth Taylor se llevaría su primer Óscar a la mejor actriz, tras sumar cuatro nominaciones en años consecutivos, un récord sólo igualado por Marlon Brando. A finales de la década de 1950 se acentuó su rivalidad con Marilyn Monroe, la otra gran estrella de los estudios 20th Century Fox, si bien se especializaron en diferentes papeles: Taylor optó por personajes atormentados, temperamentales y problemáticos, y Marilyn se hizo famosa como prototipo de sex symbol, mayormente en comedias. Su categoría de estrella quedó reforzada con la película más cara en la historia hasta entonces: Cleopatra (1963). Por esta película, Elizabeth Taylor fue la primera actriz que firmó un contrato por la suma (para entonces astronómica) de un millón de dólares. Sin embargo, varias peripecias la llevaron a superar este récord: los múltiples retrasos y contratiempos del rodaje, y un porcentaje de la taquilla contemplado en su contrato, motivaron que ella terminase cobrando su sueldo multiplicado por siete. 

Fue en el rodaje de esta película donde conoció a Richard Burton; iniciaron un romance estando ambos casados, lo que provocó un enorme escándalo. Elizabeth Taylor interpretando a Cleopatra en la película homónima estrenada en 1963. A partir de mediados de la década de 1960 su participación en el cine fue perdiendo pujanza, aunque aún tuvo ocasión de intervenir en varias películas de relieve, como La mujer indomable (dirigida por Franco Zeffirelli), Reflejos en un ojo dorado con Marlon Brando (bajo la dirección de John Huston) y ¿Quién teme a Virginia Woolf?, de la que se dice es su mejor interpretación, al lado de su marido Richard Burton. Por este trabajo, que en cierta manera reflejaba las desavenencias reales de sus protagonistas, Taylor recibió su segundo Óscar a la mejor actriz. 

 A partir de la década de los 70 la carrera de Taylor en el cine decayó claramente, por lo que comenzó a tomar parte en televisión y teatro. La primera película rodada para la televisión en la que participó fue Divorce His - Divorce Hers, de 1973, donde compartió escena con su entonces esposo Richard Burton y fue dirigida por Waris Hussein. Se trató de un drama en el que el matrimonio conformado por Jane y Martin Reynolds llega a su fin tras 18 años. En 1976, rodó junto a Ava Gardner y Jane Fonda El pájaro azul, película para el público infantil dirigida por George Cukor, que recibió reseñas neutras y comercialmente no le fue bien. En 1977, actuó junto a Diana Rigg y Len Cariou en la adaptación cinematográfica de la obra musical A Little Night Music (Dulce Viena), con guion de Ingmar Bergman y dirección de Harold Prince. Recibió mayoritariamente críticas negativas. Más tarde, protagonizó El espejo roto (1980), basada en un relato de Agatha Christie, junto con Angela Lansbury, Tony Curtis, Kim Novak y, su amigo personal, Rock Hudson, bajo la dirección de Guy Hamilton. Se trató de un largometraje que recibió buenas críticas. A partir de la década de 1980, las apariciones de Taylor en la televisión se acrecentaron considerablemente, siendo invitada para participar en diversos programas como General Hospital, Hotel y All My Children. Posteriormente protagonizó, junto con Jane Alexander, la película para televisión Malice in Wonderland, de 1985. Allí hizo el papel de la periodista Louella Parsons. 

En 1985 participó brevemente en la serie Norte y Sur, exitosa superproducción ambientada en la Guerra de Secesión con un amplio elenco que incluía a Patrick Swayze, Kirstie Alley, David Carradine, Olivia de Havilland, Robert Mitchum y Gene Kelly. Asimismo participó en varias obras de teatro, como The Little Foxes, llevada a cabo en las ciudades de Londres y Nueva York (en Broadway); y Private Lives, con dirección de Noel Coward y con su ex esposo Richard Burton como protagonista. Tras aparecer en los telefilmes There Must Be a Pony (1986) y Poke Alice (1988), actuó en una adaptación de la novela Dulce pájaro de juventud (1989). [editar]Última etapa Taylor junto a Thomas Ammann, en junio de 1991. En 1989, Taylor participó, junto a Mark Harmon, Valerie Perrine, Ronnie Claire Edwards y Rip Torn, en Dulce pájaro de juventud. Basada en la novela homónima de Gavin Lambert, se trató de una película para televisión dirigida por Nicolas Roeg. La actriz también prestó su voz a varias series animadas; en The Simpsons le puso la voz a Maggie Simpson en el episodio titulado "Lisa's First Word" (1992) y se interpretó a sí misma en otro capítulo al año siguiente, mientras que en Captain Planet and the Planeteers hizo el papel de la Srta. Andrews. En 1994 actuó en su última película cinematográfica: Los Picapiedra, de Brian Levant, taquillera adaptación de la serie de dibujos animados que contó con la actuación de John Goodman, Rick Moranis, Elizabeth Perkins, Rosie O'Donnell, Kyle MacLachlan y Halle Berry en los papeles principales. Su interpretación recibió críticas mayoritariamente negativas. Luego de interpretarse a sí misma en la comedia de situación The Nanny (1996), se retiró de la actuación con el tele-filme These Old Broads, de 2001, dirigida por la actriz Carrie Fisher y con un reparto que incluía a Debbie Reynolds, Shirley MacLaine y Joan Collins. 

 En marzo de 2003, Taylor rechazó la invitación que le realizó la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas para asistir a la 75ª Ceremonia de entrega de los premios Óscar como muestra de su oposición a la Guerra de Irak. El 1 de diciembre de 2007, la actriz participó de una función benéfica de la obra teatral Love Letters, donde compartió escena con James Earl Jones. Las entradas tenían un costo de 2.500 dólares. La recaudación fue destinada a la fundación de Taylor. 

]Mucho más que «una actriz» Liz Taylor debió una parte no menor de su celebridad a su agitada vida, pero su carrera actoral es de gran valor por sí misma. Recibió dos premios Óscar, por Una mujer marcada (1960) y por ¿Quién teme a Virginia Woolf? (1966), y tres nominaciones más, todas ellas en la categoría de mejor actriz principal. 

Su primera nominación fue por la película El árbol de la vida en 1957 y estuvo nominada los siguientes tres años, hasta que en 1960 se lo concedieron. Alcanzó el récord de cuatro nominaciones en años consecutivos, como el actor Marlon Brando. Ya en su madurez recibió un tercer Óscar, honorífico. Fue una estrella calificada por los medios anglosajones como «bigger than life»: una estrella mayor que la vida misma. Es una recordada leyenda femenina del Hollywood clásico, gracias a su belleza muy fotogénica, a una larga lista de películas relevantes con notables actuaciones y a un turbulento historial sentimental. Supo explotar con maestría su turbador e innegable atractivo sexual y dio que hablar a través de sus romances polémicos. A raíz de su romance con Richard Burton (estando ambos casados con otras parejas) un periódico del Vaticano la acusó de «vagar erótico», frase que inundó los titulares de todo el mundo. Burton salió en su defensa, afirmando de ella que había tenido solamente cinco parejas, todas conocidas, mientras que otras divas de Hollywood se acostaban con cualquiera en la primera noche (si bien manteniéndolo en secreto). Otras fuentes allegadas a la actriz coinciden al describirla como bastante convencional en el amor: dicen que, si se casó ocho veces, fue porque no era proclive a aventuras fugaces y quería formalizar cada nueva relación con una boda. Es, probablemente la actriz que fue declarada «la más hermosa del mundo» en más ocasiones que ninguna otra, incluso superando al llamado «animal más bello del mundo», Ava Gardner. Su rostro se convirtió en símbolo de perfección durante décadas, desde su adolescencia en los años 40 hasta su madurez bien entrada la década de los 70. Tan famosa por su carrera cinematográfica como por su vida sentimental, Liz Taylor ha sido objeto de la prensa rosa por sus constantes divorcios y matrimonios y por sus problemas de salud: consumo excesivo de alcohol, obesidad (llegó a pesar casi 90 kilos, a pesar de su corta estatura), una lesión de columna que requirió diversas operaciones y un tumor cerebral. En sus últimos años acudía a actos públicos en silla de ruedas. Célebre también por sus labores humanitarias en la lucha contra el sida desde la muerte de su amigo Rock Hudson, colaboró con una sociedad dedicada a la lucha y la investigación de este grave síndrome. Fue por este motivo galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1992. Además ese mismo año participó en el concierto en tributo a Freddie Mercury, hablando acerca de la prevención necesaria para combatir el SIDA. [editar]Matrimonios y joyas Taylor en septiembre de 1985. Elizabeth Taylor les debió parte de su notoriedad mundana a sus ocho matrimonios, en lo que rivalizó con Zsa Zsa Gabor. Aunque tal sucesión de bodas dio pie a chistes y comentarios sobre la presunta voracidad sexual de Taylor, allegados de la actriz afirman que en realidad es muy convencional y que «se casó tantas veces, porque tiene una rara costumbre: se casa con todos con los que se acuesta» 

A los dieciocho años contrajo matrimonio con Conrad Nicholas Hilton, con quién estaría casada sólo un año. Su segundo matrimonio fue a los veinte años, con el actor británico Michael Wilding, con quien tuvo dos hijos. A los 24 años ya estaba separada nuevamente. Su tercer matrimonio fue con el productor de cine Mike Todd, quien un año después murió en un accidente aéreo (1958). Con Mike tuvo a su tercera hija. Después de un periodo de tan sólo seis meses de viudez conoció, en 1959, al mejor amigo de Mike Todd, el cantante Eddie Fisher, casado por entonces con su mejor amiga Debbie Reynolds. Su relación fue inicialmente amistosa, pero Fisher se prendó de ella y decidió abandonar a su mujer. La nueva pareja contrajo matrimonio en medio de uno de los escándalos más sonados de la época. Para esta boda la actriz se convirtió al judaísmo, la creencia de Fisher. Liz Taylor fue tachada de «roba-maridos», si bien ya en su madurez, ella y Debbie Reynolds se reconciliaron. En 1962, en la filmación de Cleopatra, Taylor conoció al actor Richard Burton, quien fue su gran amor, con quien después se casó y se divorció en dos ocasiones y con el que adoptó a su cuarta hija. Sus constantes discusiones, su carácter borrascoso y sus polémicas declaraciones fueron la causa de grandes escándalos. Ríos de tinta corrieron desde el inicio de la publicitada película, hasta su divorcio en 1974, su reconciliación en 1975 y su nuevo divorcio en 1976. Burton la agasajó con fastuosas joyas, como el diamante amarillo Krupp y la Perla Peregrina, que antaño perteneció a Felipe II y fue reproducida por Velázquez en varios retratos reales. Cuando esta joya salió a la venta y la compró Richard Burton, desde España se intentó entorpecer la operación, afirmando que era falsa. Pero es sin duda más famoso el diamante Taylor-Burton de 69 quilates, comprado en 1969 por 1,2 millones de dólares. Ya en los años 80, Liz lo revendió por el triple y destinó el dinero a fines benéficos en África. En diciembre de 2011, fallecida ya la actriz, sus joyas y valiosos vestidos se subastaron, alcanzando cifras astronómicas. Su séptimo matrimonio fue con el senador John W. Warner, con quien tuvo un matrimonio infeliz que la llevó al alcoholismo.[cita requerida] Elizabeth estuvo a punto de casarse con un abogado mexicano, Víctor Luna, quien desapareció días antes de asistir al registro civil.4 En último lugar, se casó con Larry Fortensky, un obrero de la construcción a quien había conocido en el Centro Betty Ford durante una cura de desintoxicación. Contrajeron matrimonio en el Rancho Neverland de Michael Jackson en 1991, y terminaron divorciándose en 1996. 

A raíz de la muerte de Elizabeth Taylor y de los problemas con su enorme testamento, se ha dicho que la famosa actriz se convirtió al judaísmo a la edad de 27 años, algo que, por otra parte, ya aparecía citado en la biografía del crítico norirlandés Alexander Walker, Elizabeth - The Life of Elizabeth Taylor (Weidenfeld 1991). Aunque Elizabeth Taylor nació en Londres en el seno de una familia cristiana —sus padres, estadounidenses afincados en la capital británica, pertenecían a la iglesia protestante Christian Science—, desde su boda con Eddie Fisher en 1959 hasta su muerte en 2011 Elizabeth Taylor siempre profesó la fe judía. Y no sólo eso, ya cuando se instauró el Mandato Británico de Palestina, tanto su madre como su padrino, el influyente Coronel Victor Cazalet (amigo personal de Winston Churchill), apoyaron el sionismo, algo que la actriz realizó a lo largo de toda su vida, al igual que el apoyo al estado de Israel durante el último medio siglo.

La actriz acudió en 1973 al Festival Internacional de Cine de San Sebastián, a presentar su nueva película Una hora en la noche; vivía una temporada difícil por su reciente separación de Richard Burton. Su estancia fue tan fugaz como polémica, pero ella dio muestras de su carácter amable, no exento de rasgos caprichosos propios de su status de estrella 

Debido al extravío de su equipaje, tuvo que entrar al hotel vestida con un pantalón vaquero. Finalmente recuperó sus maletas, y para cambiarse de ropa exigió un espejo de tres cuerpos, mueble inusual en aquella época. Vestida con un sari, llegó al Teatro Victoria Eugenia con considerable retraso y fue recibida con insultos, a los que ella respondió con una sonrisa permanente. Se giró a uno de sus anfitriones y afirmó: «Entiendo perfectamente lo que me dicen, porque Richard y yo teníamos una casa en Cuernavaca y sabemos algo de español. Pero yo sonrío, porque en las fotografías sólo se verá mi sonrisa». Cuando concluyó la proyección de la película y las luces se encendieron, el público ovacionó a la actriz. Ya en la década de 1980, Elizabeth Taylor pisó nuevamente suelo español; acudió con su rumoreado nuevo amor, George Hamilton, a Marbella. Y en 1992, acudió a Oviedo a la ceremonia del Premio Príncipe de Asturias. 

Era además muy amiga del también ya fallecido «Rey del pop» Michael Jackson. Fue precisamente ella la primera persona que lo llamó así en una entrega de premios, y de ahí surgió el apelativo tan popular. Además, Michael Jackson le escribió una canción exclusiva para su cumpleaños, llamada Elizabeth I love you, y una fotografía con ambos juntos fue incluida en la carpeta del álbum de éxitos de Jackson History. En años recientes, lo apoyó en sus tribunales ante las declaraciones de abuso infantil que pesaban en su contra. Elizabeth Taylor se mostró incondicional, negando todas las acusaciones. Incluso Michael Jackson le dedicó la canción Liberian Girl, del álbum Bad.

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