jueves, 17 de noviembre de 2011

AUDREY HEPBURN


Audrey Hepburn (Ixelles/Elsene, Bélgica, 4 de mayo de 1929 – Tolochenaz, Suiza, 20 de enero de 1993) fue una actriz anglo-belga, ganadora del Óscar y del premio Tony. Es conocida por ser la primera actriz que impuso la tendencia de la elegancia natural en vez la sofisticación del glamour. Fue la pionera de las «muchachas no divas» que son toda una pauta de nuestra época. Sin embargo su innovación, su prefiguración de la espontaneidad juvenil, la «cara de ángel» con su frescura que lucía en pantalla y su forma de vestir, que impuso estilos y modas, la transformaron para la historia del cine como otro de los mitos del séptimo arte. Además, Audrey Hepburn es también reconocida por ser bailarina, modelo y por sus abundantes acciones humanitarias.
El American Film Institute la considera la tercera mejor estrella femenina de todos los tiempos.

Nacida como Audrey Kathleen Ruston en Ixelles/Elsene, un municipio de Bruselas, Bélgica. Era la única hija del inglés Joseph Victor Anthony Ruston y de su segunda esposa, la baronesa Ella Van Heemstra, una aristócrata holandesa que era hija del ex gobernador de la Guayana holandesa (Surinam). El padre de la futura actriz añadió más adelante el apellido de su abuela materna, Kathleen Hepburn, a la familia; y su apellido se convirtió en Hepburn-Ruston. Tenía dos hermanastros, fruto de un primer matrimonio de su madre con el jonkheer Hendrik Gustaaf Adolf Quarles van Ufford: jonkheer Arnoud Roberto Alexander “Alex” Quarles van Ufford y jonkheer Ian Edgar Bruce Quarles van Ufford. Ella van Hemstra era descendiente del rey Eduardo III de Inglaterra y del consorte escocés James Hepburn, cuarto Conde de Bothwell, de quien Katharine Hepburn también se considera descendiente.
El padre de Hepburn trabajó con una compañía de seguros en Gran Bretaña, lo cual significó que la familia tuvo la oportunidad de viajar a menudo entre Bruselas, Inglaterra y los Países Bajos. Entre 1935 y 1938 Hepburn estudió en una academia privada y femenina en Kent, Inglaterra.
En 1935 sus padres se divorciaron, y su padre, simpatizante nazi, abandonó a la familia. Ambos padres eran miembros de la unión británica de fascistas a mediados de los años treinta, según Unity Mitford, amiga de Ella van Heemstra y seguidora de Adolf Hitler. Audrey llamó más adelante a este hecho «el momento más traumático de su vida». No sería hasta mucho más adelante cuando consiguió localizar a su padre en Dublín a través de la Cruz Roja. Desde entonces permaneció en contacto con él y lo apoyó financieramente hasta su muerte.
En 1939 se trasladó con su madre y sus dos hermanastros a la casa de su abuelo en Arnhem, Países Bajos. Pensaban que Holanda era un lugar seguro para evitar al ejército nazi. Hepburn acudió al conservatorio de Arnhem entre 1939 y 1945, donde estudió piano y ballet clásico, los cuales compaginaba con sus estudios escolares.

Durante su juventud Audrey sufrió la Segunda Guerra Mundial, primero en Bélgica y luego en Holanda, de donde era originaria su madre. Para evitar que sus orígenes ingleses se revelaran, la madre de Audrey la llamaba Edda Van Heemstra, como ella, y la obligó a hablar holandés. Audrey hablaba perfectamente inglés, francés, holandés e italiano, se defendía con el alemán y también un poco en español. Estudió para ser bailarina, pero la guerra hizo estragos en su constitución, así que, pese a seguir estudiando y practicando, Audrey se vio en la disyuntiva de elegir una nueva profesión, que fue la de actriz.
En 1944 Hepburn ya era una buena bailarina y, durante esta época, bailaba secretamente. El dinero que recaudaba lo donaba a la resistencia holandesa. Sobre esta época dijo más adelante: «El mejor público que he tenido; no hacía ni un solo sonido al terminar mi actuación».
Con el desembarco de las tropas aliadas en Normandía el día D, las cosas en Holanda empeoraron drásticamente. Durante el invierno de 1944 los alemanes confiscaron los alimentos y combustibles de la población holandesa. Sin comida ni calor en los hogares, la gente moría de hambre y frío en las calles. Hepburn y muchos otros hacían harina a partir de tulipanes con los que podían cocinar galletas y tartas. La ciudad holandesa de Arnhem fue devastada durante el bombardeo aliado, como parte de la fallida operación Market Garden. Su tío y un primo de su madre fueron fusilados como miembros de la resistencia, su hermano Ian fue capturado y estuvo en un campo de trabajo. Las carencias alimenticias se hicieron patentes y Audrey sufrió anemia y problemas respiratorios. En 1991 Audrey dijo: «Tengo recuerdos. Recuerdo de estar en la estación de tren, veía como se llevaban a los judíos, y recuerdo en particular a un niño con sus padres, muy pálido, muy rubio, usando un abrigo que le quedaba muy grande, entrando en el tren. Yo era una niña, observando a un niño».
Audrey también notó las semejanzas entre ella y Ana Frank. «Tenía exactamente la misma edad que Ana Frank. Ambas teníamos 10 cuando empezó la guerra y 15 cuando acabó. Un amigo me dio el libro de Ana en holandés en 1947. Lo leí y me destruyó. El libro tiene ese efecto sobre muchos lectores, pero yo no lo veía así, no sólo como páginas impresas; era mi vida. No sabía lo que iba a leer. No he vuelto a ser la misma, me afectó profundamente».
«Vimos fusilamientos. Vimos a hombres jóvenes ponerse contra la pared y ser tiroteados. Cerraban la calle y después la volvían a abrir y podías pasar por ese mismo lugar. Tengo marcado un lugar en el diario, en el cual Ana (Frank) dice que han fusilado a cinco rehenes. Ése fue el día en que fusilaron a mi tío. En las palabras de esa niña yo leía lo que aún sentía en mi interior. Esa niña que había vivido entre cuatro paredes había hecho un reportaje completo de todo lo que había vivido y sentido».
Pero esos terribles años no eran del todo malos, y Audrey podía vivir algo su niñez. Siguiendo con los paralelismos con la vida de Anne Frank, dice: «El espíritu de supervivencia es muy fuerte en las palabras de Ana Frank. En un momento dice “estoy deprimida” y al siguiente te habla de que quiere montar en bici. Ella es la muestra de una infancia en terribles circunstancias».
Una manera con la cual Audrey Hepburn pasaba el tiempo era dibujando. Algunos de sus dibujos pueden verse hoy día.
El país fue liberado por las fuerzas aliadas y Naciones Unidas intervino en el mismo. Hepburn dijo en una entrevista que se comió un paquete entero de leche condensada y que se puso enferma por el exceso de azúcar. Estas experiencias contribuyeron a que Audrey estuviera siempre al lado de UNICEF durante el resto de su vida.

En 1945, al finalizar la guerra, Audrey abandonó el conservatorio de Arnhem y se mudó a Ámsterdam donde tomó clases de ballet con Sonia Gaskell. En 1948 se fue a Londres y siguió estudiando ballet, esta vez de mano de la reconocida Marie Rambert, profesora de Vaslav Nijinsky, uno de los mayores bailarines de la historia de la danza. De vez en cuando Hepburn le preguntaba a Rambert sobre su futuro, a lo que ella le respondía que podría seguir allí y tener una gran carrera. El hecho de que fuera relativamente alta (1,67 m), sumado a su delgadez a causa de la malnutrición durante la ocupación alemana, le permitiría tener un buen futuro como bailarina. Audrey confió en su mentora y continuó estudiando ballet, con la esperanza de ser una gran bailarina. Rambert dijo después sobre Audrey: «Era una estudiante maravillosa; si hubiera seguido, podría haberse convertido en una bailarina excepcional». Desafortunadamente, la situación económica de la familia Hepburn no le permitiría continuar con sus estudios, y Audrey, necesitada de dinero, se replanteó el empezar a actuar, ya que esta profesión estaba mejor pagada que la de bailarina.

Su carrera como actriz comenzaría con el film educativo Holandés en siete lecciones. Después actuó en producciones musicales como High Button Shoes y Sauce Piquante. Su primer papel en una película fue en el film inglés One Wild Oat en el cual actuaba como recepcionista de un hotel. También actuó en papeles más pequeños como Young Wives' Tale, Laughter in Paradise, The Lavender Hill Mob, y Monte Carlo Baby. Durante el rodaje de Monte Carlo Baby fue elegida para protagonizar el musical de Broadway Gigi, estrenado el 24 de noviembre de 1951. La reportera Sidonie-Gabrielle Colette dijo sobre Audrey: «¡Voilà!, ¡ésta es nuestra Gigi!». Audrey ganó el Theatre World Award por su debut. Siguió actuando en este musical durante los seis exitosos meses siguientes.
Su primer papel de importancia fue en el film Secret People, en el cual realizaba el papel de una bailarina prodigio. Naturalmente, Audrey hizo todas las escenas de baile. Pero el papel que la catapultó a la fama, además de ser su primer papel en Hollywood, fue, junto a Gregory Peck, en Vacaciones en Roma, de William Wyler.

En un primer momento los productores querían a Elizabeth Taylor para el papel protagonista, pero el director William Wyler quedó impresionado por la prueba de cámara de Audrey, en la cual se dejó la cámara quieta y se le empezaron a realizar una serie de preguntas a Audrey, que no sabía que la cámara estaba grabando. Sus respuestas y sinceridad demostraron su enorme talento y Wyler no dudó en contratarla. Wyler dijo: «Tiene todas las cosas que busco: encanto, inocencia y talento. Además es muy divertida. Es absolutamente encantadora. No dudamos en decir que es nuestra chica». Su compañero de reparto, Gregory Peck, ya era una estrella consagrada y en el póster de la película su nombre tenía más importancia que el «presentando a Audrey Hepburn». Cuando acabó el rodaje, Peck llamó a su agente e hizo que le dieran la misma importancia a los dos nombres. Peck predijo que ella ganaría el Óscar. Ambos, Hepburn y Peck, conectaron durante el rodaje, incluso hubo rumores de que tuvieron una relación amorosa, rumores desmentidos por ambos. Sin embargo, Audrey añadió: «En realidad, sientes algo de amor por tu pareja en la película. Si vas a interpretar un romance, tienes que sentirlo. No lo puedes hacer de otra manera. Pero no lo lleves más allá del plató». Debido al gran éxito de Vacaciones en Roma, Audrey fue portada de la revista TIME el 7 de septiembre de 1953.
Su interpretación recibió las alabanzas de los críticos. «Aunque no es precisamente una recién llegada al mundo de la interpretación, Audrey Hepburn, la actriz británica que se mete en la piel de la princesa Anne, está espléndida, bellísima, alternando sus escenas de la realeza y las más infantiles durante su búsqueda de placeres básicos y del amor. Aunque sonríe al final de la película, ella sigue siendo una persona lamentablemente sola que hace frente a un futuro difícil».1 Audrey se refirió en el futuro a Vacaciones en Roma como su película más querida, ya que fue la que le hizo una estrella.
Después de los cuatro meses de rodaje de Vacaciones en Roma viajó a Nueva York para seguir con las interpretaciones de Gigi. Antes de incorporarse al rodaje de Vacaciones en Roma, Audrey estuvo actuando con el musical en Los Ángeles y San Francisco. Esto fue posible ya que tenía un contrato con Paramount que le permitía tener doce meses entre película y película para dedicarse al teatro.
Durante los años siguientes, Audrey se convertiría en una de las actrices más reconocidas por su inigualable belleza natural, icono de la sencillez en la elegancia femenina y transparencia de personalidad. Fue considerada entre las más queridas y populares de la meca del cine y gozó de la amistad de casi todos sus compañeros de rodaje.
Durante estos años protagonizó Dos en la carretera, Cómo robar un millón, Una cara con ángel, My Fair Lady (1964), el famoso musical multioscarizado, y el que se considera el papel de su carrera, la Holly Golightly de Breakfast at Tiffany's (1961). Pero para Audrey su mejor papel fue, sin duda, el de la hermana Lucas en Historia de una monja. Ese papel, el conocer a su protagonista real, las similitudes —ambas eran belgas y habían sufrido la guerra— hizo que Audrey recapacitara mucho y se entregara más a sus labores humanitarias. Es, sin duda, una de las mejores películas de Audrey y del cine, pero muchas personas sólo ven a Audrey como un icono de moda por su Holly en Breakfast at Tiffany's.

Después de Vacaciones en Roma, trabajó con Humphrey Bogart y William Holden en la comedia romántica de Billy Wilder, Sabrina. Audrey fue enviada al diseñador Hubert de Givenchy para que decidiera su vestuario en la película. Cuando le dijeron a Givenchy que «Miss Hepburn» venía a verlo, pensó en Katharine Hepburn, no en Audrey. En un primer momento, rechazó vestirla, pero al final rectificó. Audrey y Givenchy mantuvieron una fuerte amistad durante el resto de sus vidas. Durante la filmación de Sabrina, Audrey y William Holden mantuvieron una relación amorosa. Su papel de Sabrina le valió una nominación al Óscar, premio que finalmente fue a parar a manos de Grace Kelly.
En 1954, Audrey volvió a los escenarios para protagonizar Ondine, junto al que más tarde sería su marido, Mel Ferrer. Siguió protagonizando la obra durante el resto del año. Ese mismo año recibiría el Globo de Oro a la mejor actriz y el Óscar por su papel en Vacaciones en Roma. Seis semanas después de recibir el Óscar, Audrey recibió el premio Tony por su obra Ondine, convirtiéndose así en una de las tres únicas actrices en ganar el Óscar y el Tony el mismo año —las otras dos son Shirley Booth y Ellen Burstyn—.
A mediados de los 50, Audrey no solo era una de las mayores estrellas de Hollywood, sino un icono de la moda. Su estilo, tan personal y elegante, era admirado e imitado. Además, era muy admirada por el público, como lo demuestra su Globo de Oro a la actriz más querida en todo el mundo en 1955.
Siendo ya una de las actrices más taquilleras de Hollywood, Audrey contaba con compañeros de reparto de la talla de Humphrey Bogart (Sabrina), Fred Astaire (Una cara con ángel), Maurice Chevalier y Gary Cooper (Love in the afternoon), William Holden (Encuentro en París), George Peppard (Breakfast at Tiffany's), Cary Grant (Charada), Rex Harrison (My Fair Lady), Peter O'Toole (Como robar un millón) y Sean Connery (Robin y Marian). Muchos de estos actores se convirtieron en personas muy cercanas a la actriz. Rex Harrison la llamó su «principal dama» —Audrey se hizo muy amiga de la bailarina británica Kay Kendall, que era la mujer de Rex—; Cary Grant amaba el sentido del humor de Audrey. «Todo lo que pido por Navidad es otra película junto a Audrey Hepburn» dijo una vez; y Gregory Peck se convirtió en uno de sus amigos más íntimos. Después de la muerte de la actriz, Peck fue a la cámara y recitó su poema favorito, Unending Love de Rabindranath Tagore. Algunos creen que Audrey y Humphrey no mantuvieron su amistad, pero eso es falso. Bogart lo hizo mejor con Audrey de lo que lo haría cualquiera. Como ella después diría: «A veces los tipos más duros resultan ser los más sensibles, como Bogey lo es conmigo».
En 1957 actuó en Una cara con ángel, una de sus películas favoritas debido a que conseguía bailar con Fred Astaire. A esta la siguió Historia de una monja, uno de sus papeles más dramáticos y atrevidos. Sobre este papel Films in Review dijo: «Su papel callará a todos los que dijeron que es solo un símbolo de mujer sofisticada. Su interpretación de la hermana Luke es una de las mejores actuaciones del cine». Audrey recibió una nominación a los Óscar por este papel. Simone Signoret fue la agraciada con el galardón en este ocasión.

Hepburn estuvo casada en dos ocasiones, la primera con el actor Mel Ferrer, con el que tuvo un hijo, Sean, que actualmente gestiona la fundación Audrey Hepburn Childhood, y la segunda con Andrea Dotti, un médico italiano con quien tuvo su segundo hijo, Luca. El padrino de Sean es el autor escocés, A. J. Cronin. Audrey confesó que el fracaso de estos dos matrimonios la hizo sufrir mucho. En los últimos años estuvo unida a Robert, un holandés con el que compartían labores humanitarias y su gusto por cosas sencillas.

A partir de 1967, después de quince años de éxitos sobresalientes en el cine, comenzó a participar en películas únicamente de forma ocasional. Hay que destacar el thriller Sola en la oscuridad (1967), donde encarnaba a una mujer ciega acosada por criminales, y Robin y Marian (1976) con Sean Connery. Su último papel lo interpretó en 1988, en la película Always, de Steven Spielberg, donde daba vida a un ángel, poco antes de ser nombrada embajadora especial de UNICEF. Todos han querido ver en ese papel la evocación que se tenía de ella en muchos ambientes.
Su última aparición en el cine se produjo en 1989, desde entonces y hasta su muerte en 1993, Audrey colaboró activamente con UNICEF, convirtiéndose en embajadora de buena voluntad. Audrey entró en la historia como una de las mayores estrellas de Hollywood.

Una de las cosas que más destacaron en sus últimos años fue la dedicación, por encima de su salud, a las causas del sida o la malnutrición de los niños en todo el mundo. En 1992, tres meses antes de su muerte y ya desahuciada, Audrey hizo su último viaje a Somalia, un acto que siempre fue muy agradecido por UNICEF y que engrandecía aún más su ya sencilla y humana forma de entender la vida. A través de esta organización, Hepburn dedicó el resto de su vida a ayudar a los niños necesitados en los países más pobres. En UNICEF todavía recuerdan su dedicación y entrega a la causa, que databa desde el año 1955 y que, poco a poco, fue ganando peso en su vida. Cabe destacar su estatua en la sede UNICEF de Nueva York, inaugurada en el año 2000.

Falleció de cáncer de colon en su casa de Tolochenaz, en Suiza, el 20 de enero de 1993 a los 63 años de edad. Ese mismo día, Elizabeth Taylor dijo que «Dios estaría contento de tener un ángel como Audrey con Él».
A pesar de que nunca hizo ostentación de joyas y rechazó ser imagen de la marca, la famosa joyería Tiffany, la que había popularizado en Desayuno con diamantes, le dedicó un escaparate con la frase «Our Huckleberry friend», de la canción “Moon River”.

Filmografía

Always (Para siempre) (Always — 1989)
Todos rieron (1981)
Lazos de sangre (1979)
Robin y Marian (1976)
Sola en la oscuridad (Wait Until Dark — 1967)
Dos en la carretera (1967)
Cómo robar un millón y... (1966)
My Fair Lady (1964)
Encuentro en París (1964)
Charada (Charade — 1963)
La calumnia (1961)
Breakfast at Tiffany's (Desayuno con diamantes - 1961)
Los que no perdonan (1960)
Historia de una monja (The Nun's Story — 1959)
Mansiones verdes (1959)
Ariane (1957)
Funny Face (1957)
Guerra y paz (War and Peace — 1956)
Sabrina (1954)
Vacaciones en Roma (Roman Holiday — 1953)
Americanos en Montecarlo (1952)
The Secret People (1952)
Monte Carlo Baby (1951)
One Wild Oat (1951)
Young Wives' Tale (1951)
Risa en el paraíso (1951)
Oro en barras (1951)
Dutch in Seven Lessons (1948) (documental)

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